Las ojeras corresponden a la variación de la coloración de la piel ubicada en el contorno ocular inferior, a causa de una producción excesiva de melanina y a la dilatación de los capilares próximos a la superficie de la piel. Los factores genéticos, la edad, la falta de sueño, el estrés e incluso el tiempo que pasamos frente a pantallas son algunos de los elementos influyentes a la hora de tenerlas.
Si bien existen personas con ojeras esporádicas, hay otras como yo, que han tenido que convivir con ellas de toda la vida. En mi caso, una de las cosas que heredé de mi papá fueron ojeras bastante oscuras que me hacen lucir cansada incluso si no lo estoy, sin embargo, me he dado cuenta que hay ocasiones en las que se ven más marcadas de lo usual, a veces porque no estoy descansando lo suficiente, porque mis niveles de estrés están muy altos o porque no estoy llevando una alimentación adecuada.
Antes de tomar alguna decisión más drástica como inyecciones de ácido hialurónico o láser, yo prefiero tratamientos que puedo hacer desde casa ¿El secreto para que funcionen? La constancia y entender que no se trata de eliminarla sino de disminuirlas lo más posible.
Uno de los remedios más efectivos cuando nos despertamos con los ojos hinchados es el frío, para ello debemos tomar dos cucharas de metal y colocarlas por unos minutos en el congelador, luego ponerlas por cinco minutos en el contorno inferior de los ojos. El metal es un material que actúa como un buen transmisor térmico, al estar frío y aplicarlo sobre la piel, provoca un efecto vasoconstrictor —disminución o estrechamiento de los vasos sanguíneos— reactivando así la circulación sanguínea.
Por otro lado, la aplicación de café directamente en la zona de la ojera incentiva la regeneración celular en la piel por ser antioxidante. Para este truco hay que preparar café negro y reservar en la nevera hasta que se encuentre frío, cuando esté listo, mojamos dos discos de algodones en él y los situamos en las ojeras por 10 minutos.
Asimismo, también podemos emplear aceite de ricino, el cual es hidratante y contiene vitamina E, por lo que colabora de forma idónea en aminorar las ojeras. Para empezar a incluirlo en nuestra rutina de skincare, tenemos que mezclar el aceite de ricino con aceite de almendras, verter unas gotitas en nuestro dedo anular y masajear en círculos la zona de los ojos para activar la circulación.
Por último, dormir ocho horas por las noches es sumamente necesario no sólo por cuestiones estéticas sino por mantener una buena salud. Descansar bien se reflejará no sólo en tu cara sino en toda tu vida.


