Paso a paso vamos conociendo cada vez más de nosotros mismos, forjamos nuestra identidad e identificamos nuestras pasiones, gustos, así como lo que nos desagrada. Encontramos nuestras virtudes, las cuales parecen ser más difíciles de hallar que nuestros defectos, todo porque se nos olvida que a veces se requiere de varios intentos para demostrarnos a nosotros mismos que podemos; no obstante, llega un punto en que todo eso se junta para descubrir cosas maravillosas.
Un día nos damos cuenta que una de las cosas en la que somos buenos funciona para hacer aquello que nos apasiona y todo parece tener más sentido, es como un soplo de aire fresco, pero ¿Qué es lo que sigue ahora? Sacarle provecho.
Desde pequeña me gustaba comunicar: hablaba tanto que cuando no lo hacía mi papá me preguntaba si me sentía mal. Aparentemente, no solo me gustaba hablar a montones sino que era realmente buena en todo lo que tenía que ver con ello ¡Una virtud! Lo fui puliendo hasta el punto en que estudié y me recibí como Comunicadora Social. A su vez, mi interés por la moda estuvo presente desde muy niña, el cual fue creciendo progresivamente hasta el día de hoy ¡Una pasión! Voilá.
En ese orden de ideas, quiero darles la bienvenida al espacio de expresión en donde convergen mis virtudes y mis pasiones… Si lo crees, lo creas.


